Foro Film 2017: Cine, bebidas y conversación

El cine, además de ser un medio de entretenimiento muy popular y atractivo, es un arte digno de ser admirado y reflexionado. Por eso mismo, Cinema Capital, un bar/restaurante de la ciudad de León, dedicó un espacio para aquellos amantes del cine y celebró la primera edición del Foro Film: Espejos sociales, el cine y la interculturalidad. Del 21 al 25 de noviembre, se proyectaron distintos filmes en la sala de cine de dicho local; el público pudo asistir a ver la película y, posteriormente, disfrutar de un análisis guiado por un ponente.

El evento organizado por Cinema Capital, y alumnos de Comunicación y Arte Digital de la Universidad Iberoamericana León, giró en torno a la interculturalidad. Dicho concepto se refiere al fenómeno que contempla la comunicación e interacciones entre personas pertenecientes a distintos grupos culturales.

Cada largometraje expuesto, fue analizado en relación al tema mencionado, y pudo ser discutido entre los presentes. Algunos de los especialistas invitados a realizar tales análisis fueron: Carlos Montúfar (arquitecto y profesor de la Universidad Iberoamericana), Eduardo González Ibarra (editor y director de proyectos documentales audiovisuales), y Arturo “Chango” Pons (cineasta egresado de Comunicación en la Ibero León). En un ambiente cómodo y acompañados de un par de cervezas, cada especialista preparó un discurso, en el cual, se entabló un diálogo retroalimentación y discusión con los asistentes a la función.

Durante los cinco días del foro se presentaron filmes distintos, cada uno relacionado al tema central del evento. Las películas proyectadas fueron:

  • Selma: Dirigida por Ava DuVernay y expuesta por Ana Cristina Martínez.
  • Gran Torino: Del director y actor Clint Eastwood, y a cargo del ponente Antonio Alvear.
  • Indiferencia: Dirección de Toni Kaye y presentada por Eduardo González Ibarra.
  • Babettes Gaestebud: Dirigida por Gabriel Axel y análisis de Carlos Flores Montúfar.
  • La Haine: Obra del director francés Mathieu Kassovitz, y guiada por el ponente Arturo “Chango” Pons.

El boleto para cada función tuvo un valor de 50 pesos e incluía una bebida, entrada a la función y la oportunidad de participar en la rifa de la película proyectada. Debido al espacio limitado dentro de la sala, cada día hubo un cupo limitado a 24 asistentes y las funciones diarias empezaban a las 7:00 p.m.

En la última sesión del foro, “Chango” Pons habló sobre la interculturalidad presente en la película La Haine (1995). En el filme, un grupo de tres amigos (Vinz, Saîd, y Hubert) de una zona marginada en los suburbios de París, viven una serie de sucesos que giran en torno a violentos disturbios generados por ghettos en contra de la policía local.

La historia narrada dentro de un limitado lapso de 24 horas, muestra momentos de humor negro, drama, pero sobre todo, un reflejo de la interculturalidad real vivida en la década de los 90’s en Francia. Un encuentro entre franceses, pakistaníes, árabes y demás razas y culturas que se mezclan par mostrar que, finalmente, no importa el origen o aspecto físico, todos formamos parte de un mundo que cada vez se muestra más deshumanizado y consumido por el odio.

Al finalizar la película, el ponente situó a la audiencia dentro del contexto en el que se desarrolla de la película, a finales del siglo pasado, y explicó la relación entre simbolismos representados en el filme y la forma en la que entra el tema central discutido (interculturalidad). Asimismo, compartió testimonios y experiencias personales para crear un vínculo un poco más íntimo y lograr una mayor comprensión sobre el tema por parte de la audiencia. Asuntos políticos, de injusticia social y racial, discriminación, xenofobia, violencia y el lenguaje, fueron otros de los temas discutidos con base a la película cuya traducción al español es “El Odio”.

Después de dar su explicación, en el área de bar/restaurant del local, el expositor hizo unos últimos comentarios, ahora enfocados a aspectos técnicos, de montaje, y estéticos sobre la cinematografía. Finalmente, comentó su opinión personal respecto al filme y abrió un espacio de retroalimentación y diálogo con los asistentes. Algunos presentes realizaron preguntas y el cineasta contestó con explicaciones precisas y señaló demás ejemplos que relacionó con el mismo tema de la interculturalidad.

Al terminar, el DVD de la película fue rifado y entregado al ganador. Se agradeció la presencia de el “Chango” Pons y los asistentes pudieron disfrutar más tiempo de convivencia en el lugar.

Este es el primer evento de este tipo, realizado en Cinema Capital, ya que, desde su apertura en marzo del presente año, se habían llevado a cabo múltiples funciones, sin embargo, ninguna con invitados tan especializados en cine. El proyecto para crear Cinema Capital, surgió hace dos años por parte de Mario Palacios, quien es un cinéfilo leonés y tuvo la iniciativa para crear un espacio dedicado a la apreciación y fomentación del cine en la ciudad, al mismo tiempo que brindara un buen ambiente para convivir, comer y socializar.

El años pasado, el proyecto fue incubado por Pro-empleo León, y después pasó por un proceso de discusión para su realización en Fondos Guanajuato. Fue hasta este año, que Mario formó un equipo con Rosy García y Juan Manuel Martos para iniciar el negocio y hacer posible lo que alguna vez fue un sueño. Además de ser un local promotor del consumo de cine de calidad, otro de sus objetivos es invitar a los habitantes de León a formar grupos especializados en crear cine, aparte de disfrutar de él.

El primer evento que organizó Cinema capital fue el Ciclo de Cine Junkie, llevado a cabo del 28 de marzo al primero de abril, sin embargo, se logró superar tal ciclo con el reciente Foro Film 2017. Independientemente del éxito o fracaso de dichos eventos, el negocio se enfoca en seguir promoviendo el amor por el cine a nivel local y ser sede de una experiencia cinematográfica, tanto para habitantes de la ciudad como para visitantes.

El local de Cinema Capital está ubicado en Ignacio Zaragoza #201. Col. Centro, y abre desde las 6:00 p.m. hasta las 12:00 a.m.

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Sobre Sala 17

Página web dedicada al cine, creada por Mario González y Lilián Gutiérrez, estudiantes de Comunicación en la Universidad Iberoamericana León. Aquí podrás encontrar recomendaciones de películas, críticas, asimismo  noticias locales sobre cine independiente e internacionales sobre la industria cinematográfica.

La revolución cinematográfica mexicana del Siglo XXI

El cine mexicano se encuentra en un buen momento y se ha ubicado en constante desarrollo durante los últimos años. A partir del inicio del Siglo XXI, empezaron a emerger innovaciones en la narrativa, el montaje, la producción y la realización en general de filmes. Factores externos, como los avances tecnológicos, el intercambio cultural, y la globalización, han sido causa de la revolución que se está dando en el cine nacional.

Hoy en día, en México, se crean filmes con mayor trasfondo que en décadas pasadas, reflejando situaciones adecuadas al contexto actual y que generan cierta empatía con el espectador, provocando un cambio, asimismo, en la cine-videncia. En el aspecto técnico, se le atribuye a la inversión en elementos con alta tecnología, producto del incremento de interés en generar un cine de calidad.

Debido a la transición por la cual atraviesa el séptimo arte en nuestro país, varios especialistas (críticos, directores y productores de cine), académicos (sociólogos y comunicólogos), e inclusive los mismos cinéfilos, se han interesado en observar y analizar el cine que se está creando a nivel nacional y sus efectos en la cinematografía global. Esto significa un efecto no sólo en el ámbito artístico, sino que también en el ámbito social.

Desde su invención en 1895 por los hermanos Lumiére, el cine ha pasado por varios periodos de transición, ha evolucionado y los realizadores lo han adaptado según el contexto en el cual se desarrolla. Actualmente, dentro del contexto mexicano, el cine se encuentra en proceso de una de las mencionadas transiciones, o como le llamaremos en este artículo: revoluciones.

La historia del cine mexicano inició en 1896, y desde entonces ha pasado por momentos cúspide, como la Época de Oro (1936 -1957 aproximadamente), hasta periodos pobres en contenido y calidad (décadas de los 70’s y 80’s). Sin embargo, con la llegada de un nuevo siglo, la mentalidad y visión de los cineastas mexicanos pareció tomar un giro, y fue así que jóvenes soñadores y aspirantes a regresar un cine puro, artístico y de calidad, tomaron acción, y empezó una nueva forma de crear cine en el país. (Martín, 2008)

El siglo XXI ha sucumbido a cambios constantes en varios ámbitos (tecnológicos, sociales, políticos, industriales), por lo que la cinematografía no sería excepción. Actualmente el cine mexicano se encuentra en su auge, después de años de decadencia y pobreza fílmica. Contrario a las últimas décadas, pareciera que la llegada de un nuevo siglo significaría, asimismo, la llegada de un nuevo cine. La cinematografía mexicana empieza a tener presencia internacional, originalidad, nuevas narrativas, buenos actores,  y gran distribución que traspasa fronteras.

El cine es mucho más que una serie de imágenes en movimiento, más que una sala de proyección, una industria comercial o un arte, es una forma de expresión y reflejo de la sociedad, cultura, e identidad de toda una nación. El presente artículo se desarrolla alrededor de la revolución cinematográfica mexicana en el Siglo XXI. Con el fin de profundizar, describir y presentar los efectos que dicho auge está causando en investigadores y público interesado en comprender el fenómeno nacional cinematográfico que estamos viviendo.

A pesar de que no existen muchos estudios, artículos académicos e investigaciones sobre el nuevo cine que se crea actualmente en México, me he basado en aquellos que he encontrado, así como en libros relacionados al tema. La razón por la cual aún no hay mucho campo de investigación al respecto puede ser que todavía nos encontramos dentro de dicho periodo revolucionario cinematográfico. Cada vez es más común ver una película mexicana en cartelera, hace una década esto era un acontecimiento repentino y raro, sin embargo, ahora además de ser constante es exitoso.

En los últimos años se han creado nuevos filmes, la mayoría de los que han sido llevados a cartelera, son de tinte cómico y comercial, no obstante, continúan siendo producciones nacionales e impulsan a la creación de más proyectos. Considero que es cuestión de tiempo para que el cine nacional se formalice lo suficiente para ser reconocido mundialmente, al grado que merece serlo. Aunque señalo que existen filmes mexicanos recientes que cuentan con las características de una película de dicho nivel, por ejemplo, “Güeros” de Alonso Ruizpalacios (2014).

Países como Argentina, Estados Unidos y España son los que más consumen cine mexicano en el extranjero, este es un gran logro y un hecho que no se presentaba desde la popularidad mundial de las películas del Cine de Oro. Las producciones nacionales ya compiten con aquellas pertenecientes a países, supuestamente, más desarrollados y avanzados en cuanto a temas socio-culturales, tecnológicos y de bienestar. Por lo tanto, se podría decir que México no solo se está desarrollando en el cine, sino en muchos más aspectos.

Considero que el movimiento cinematográfico al que me refiero, tiene un trasfondo mayor, como ya se mencionaba en un apartado el artículo, las películas mexicanas son un reflejo de su sociedad, un excelente ejemplo es “Familia Tortuga” (Rubén Imaz, 2008). Si mi suposición es verídica, significaría toda una revolución para el país entero y en muchos más aspectos, no se trata de simplemente grabar secuencias de una historia sin sentido, o generar contenido pobre para que una sociedad ciega lo consuma. Aunque creo que situaciones como la planteada son posibles y existen, es cierto que México ha pasado por esa etapa para enfocarse en un cine puro, con mensajes que llevan símbolos con significados y significantes correspondientes y plantean de forma abstracta e indirecta, un cambio en el espectador. Son aquellos filmes que incitan al cine-vidente a tomar acción dentro de esta revolución, los cuales inspiraron esta investigación documental.

Creo fielmente en el impulso que existe detrás del gran impacto y desarrollo que está teniendo la producción fílmica nacional, las distintas razones, argumentos y justificaciones presentadas en el presente texto son suficientes para aceptar que hay un cambio en la forma de crear cine en México. Puede que aun exista mucha área de oportunidad, pero es un detonante para el futuro, aparentemente prometedor del cine mexicano. No hay vista atrás, tanto los cineastas y la sociedad mexicana, necesitan percatarse de la realidad, de la transición y de la revolución cinematográfica actual, que en algún momento será recordada históricamente.

“Coco”: La nueva película de Pixar que está encantando a México y el mundo

México es un país basto en cultura, lleno de colores, música, gastronomía, historia y tradiciones. Esas son algunas de las razones por las cuales se reciben, en promedio, a 30 millones de turistas al año. Muchos de ellos se enamoran de las costumbres mexicanas, por lo tanto, no es sorpresa que el equipo de Pixar decidiera emprender un proyecto dedicado a reflejar la belleza y tradiciones de México, de la manera más respetuosa posible, a través de una película.

Tras seis años de investigación, el filme “Coco” fue el resultado del trabajo que Disney realizó para poder explicar y mostrar una de las tradiciones más importantes en el país: El Día de Muertos. A la vez que se presentan elementos característicos de la sociedad, arquitectura, y en general, la cultura mexicana, la película cuenta una narrativa que gira en torno a la vida de un niño llamado Miguel, y su sueño por llegar a ser un exitoso músico,  justo como su ídolo: Ernesto de la Cruz, personaje que representa un ícono nacional ficticio.

Lee Unkrich y Adrián Molina, directores del largometraje animado, han afirmado que este ha sido uno de los proyectos más desafiantes y complejos que han realizado, narrativa y visualmente principalmente, sin embargo, están felices con el resultado y esperan que el público internacional lo reciba de la misma forma.

Música regional, papel picado, pan de muerto, alebrijes, altares y flores de cempasúchil, son algunos de los aspectos de nuestra cultura que fueron incluidos en la película. Estos mismos, además de esperarse que llamen la atención del público extranjero y generen una perspectiva distinta sobre las costumbres mexicanas, tienen un efecto diferente en las salas de cine de México. El público nacional parece tener una reacción muy positiva y emotiva ante la visión que muestra Pixar sobre nuestro país, ya que, en su mayoría, parece muy acertada y verosímil. Por eso mismo, es común escuchar buenos comentarios o gente diciendo que ha ido a la sala de cine más de una vez para contemplar la nueva película de Pixar que está encantando a México.

Más que una historia, “Coco” ofrece una experiencia a la audiencia, entre risas, sorpresa, e incluso llanto. Ir al cine es todo un proceso, desde la expectativa que se tiene antes de ver la película y el contexto limitado que se tiene sobre ésta, ya sea con base a los trailers o la publicidad distribuida en distintos medios. Después, viene el momento de apreciar el contenido, las emociones instantáneas, reacciones, y el goce de la historia. Finalmente está la reacción al terminar de verla, y se genera una opinión, ahora basada en el material completo.

Aquí se presenta un ejemplo de la experiencia al ir al cine, específicamente el largometraje del cual se ha estado comentando: “Coco”. Pasando por las tres etapas, el antes, durante y después e la película.

El filme animado, además de mostrar tradiciones, también refleja la realidad de la sociedad mexicana. Los creadores de Pixar pasaron años viajando por todo el país, visitando lugares como Oaxaca, la Ciudad de México, Puebla y Guanajuato. Gracias a estos viajes, pudieron tener un encuentro más cercano e íntimo con la cultura mexicana, confirmando o rechazando ciertos estereotipos conocidos sobre nuestro país.

Cabe mencionar que, originalmente, el filme de Disney tenía planeado llevar como nombre “Día de Muertos”. Sin embargo, dicha declaración causó mucha controversia, ya que la compañía americana compraría el nombre de la tradicional festividad mexicana, para convertirla en una marca registrada.  Después de tal escándalo e inconformidad por el pueblo mexicano, los representantes de Disney Pixar pidieron disculpas y explicaron que sus intenciones no eran malas y no buscaban el lucrar la tradición, sino poder compartirla con el resto del mundo.

El estreno de “Coco” fue el 27 de octubre de 2017 en México, sin embargo, el resto del mundo pudo verla hasta el 22 de noviembre, casi un mes después de deleitar a la audiencia mexicana. Tanto fue el éxito a nivel nacional, que la película animada rompió un récord, al convertirse en el estreno más taquillero en toda la historia de México, recaudando 842 millones de pesos en los primeros veinte días que estuvo en cartelera.

El triunfo de la película ya ha llegado a diferentes partes del mundo, traspasando fronteras y evitando limitarse al gusto de la población mexicana, incluso sorprendiendo a los mismo directores. Por ejemplo, en Estados Unidos se posicionó en el primer lugar en taquilla el fin de semana de su estreno, quitando el puesto al largometraje de DC Cómics: “La liga de la justicia”. La estimación de su recaudación se encuentra alrededor de los 71,1 millones de dólares, y se espera que el éxito de la cinta siga incrementando

Por otra parte, en China no pareció tener gran éxito el primer día de su exhibición en salas, pero durante el fin de semana incrementó considerablemente el porcentaje de ganancia en taquilla. Logró un récord al multiplicar sus ganancia por 3.6 de un día a otro. Un fenómeno así no se veía desde el estreno de Zootopia, la película animada de Pixar que, hasta hace todavía un año, seguía siendo el estreno más exitoso en la nación Oriental.

Otros países en los que “Coco” está ocupando el primer lugar en taquilla son: Rusia y Polonia, y se dice que la razón es justamente la melancolía y valores incluidos en la narrativa de la película, la cual ha logrado tocar los corazones de la audiencia mundial. Además, no es solo la historia de Miguel la que está logrando sucesos de tal magnitud, la música incluida y temas como “Recuérdame” están encantando a muchos de los espectadores que asisten a ver el filme en la pantalla grande.

“Coco”, una película creada por una empresa americana, líder a nivel mundial, reflejando tradiciones mexicanas, y que está enamorando a diversos públicos en todo el mundo. Después de haber creado altas expectativas con los trailers  y demás publicidad y contenido compartido previo a su estreno, el filme finalmente está disponible para el  espectador y, hasta ahora, no ha decepcionado.